Realizar transporte internacional de mercancías por carretera sin la licencia comunitaria en vigor es una infracción muy grave según la Ley 16/1987 de Ordenación del Transporte Terrestre (LOTT). Las consecuencias van mucho más allá de una multa: pueden suponer la inmovilización del vehículo en territorio extranjero, la pérdida del requisito de honorabilidad y, en casos de reincidencia, el cierre definitivo de la empresa. Este artículo explica exactamente qué ocurre cuando se detecta esta situación, tanto en España como en otros países de la UE.
Qué documentación exige el transporte internacional
Para realizar transporte público de mercancías entre países del Espacio Económico Europeo (los 27 estados miembros de la UE más Islandia, Noruega y Liechtenstein), una empresa de transporte española necesita:
- Licencia comunitaria expedida por el órgano de transporte de la comunidad autónoma donde tiene su domicilio social, conforme al Reglamento (CE) 1072/2009. La empresa conserva el original y lleva a bordo de cada vehículo una copia certificada.
- Certificado de conductor (si alguno de los conductores es nacional de un país fuera de la UE).
- Para países fuera del EEE: autorización CEMT o autorización bilateral específica según el país de destino.
La infracción: tipificación en la LOTT y el ROTT
Operar en transporte internacional sin licencia comunitaria está tipificado como infracción muy grave en la LOTT. Lo mismo ocurre con llevar la licencia caducada o circular sin la copia certificada a bordo cuando el original sí está vigente (en este segundo caso puede considerarse infracción grave).
La diferencia entre no tener licencia y llevar la copia caducada es relevante: en el primer caso la empresa directamente carece del título habilitante; en el segundo, la infracción puede tener matices según la situación real de la autorización, pero en un control en carretera el efecto práctico es idéntico: el agente no puede verificar la habilitación y procede a la inmovilización.
Las sanciones concretas en España
Conforme a la LOTT y su Reglamento (ROTT), las consecuencias de realizar transporte internacional sin licencia comunitaria en España son:
1. Sanción económica
Entre 4.001 y 6.000 euros por infracción detectada. Esta es la horquilla para infracciones muy graves en el régimen general de la LOTT. La cuantía exacta dentro del rango depende de los antecedentes infractores de la empresa, las circunstancias del caso y si la infracción es la primera o hay reincidencia.
2. Inmovilización del vehículo
El agente de la autoridad (Inspección de Transportes, Guardia Civil de Tráfico u otras fuerzas con competencia en materia de transporte) puede ordenar la inmovilización inmediata del vehículo en el lugar donde se produce el control. El vehículo no puede continuar la ruta hasta que se subsane la causa que motivó la inmovilización. En este caso concreto, al no existir la licencia, no hay forma de subsanar en el acto, por lo que el vehículo puede quedar inmovilizado hasta que la empresa acredite la situación o el expediente sancionador concluya.
La inmovilización en territorio extranjero es especialmente costosa: implica gastos de grúa, almacenamiento de la mercancía, posibles penalizaciones contractuales por retraso en la entrega y pérdida de la confianza del cliente.
3. Pérdida del requisito de honorabilidad
Esta es la consecuencia más grave a largo plazo. El ROTT (Real Decreto 1211/1990, con las modificaciones del nuevo ROTT de 2019 y las reformas posteriores) establece que determinadas infracciones muy graves pueden dar lugar a la pérdida del requisito de honorabilidad, que es uno de los cuatro requisitos para ejercer la actividad de transporte por carretera en España (junto con la capacidad financiera, la competencia profesional y el establecimiento efectivo).
La pérdida de honorabilidad tiene dos consecuencias inmediatas:
- Inhabilitación del gestor de transporte de la empresa, que no podrá ejercer como tal durante el periodo de inhabilitación.
- Suspensión temporal de las autorizaciones de transporte de la empresa, lo que en la práctica supone la paralización total de su actividad durante ese periodo.
El periodo de suspensión puede llegar hasta un año. Durante ese tiempo la empresa no puede operar ni visar sus autorizaciones, lo que puede derivar en la pérdida definitiva de clientes, el despido de trabajadores y, en casos extremos, el cierre definitivo del negocio.
Qué ocurre en un control en otro país de la UE
Los controles en carretera dentro de la UE son competencia de las autoridades de cada Estado miembro, pero las infracciones detectadas pueden comunicarse a las autoridades del país de establecimiento del transportista a través del sistema de intercambio de información entre organismos de control. Esto significa que una infracción detectada en Francia o Alemania puede llegar a conocimiento de la Inspección de Transportes española y derivar en un expediente sancionador en España.
Además, cada país aplica su propio régimen sancionador para las infracciones detectadas en su territorio. En algunos países europeos las sanciones por transporte sin autorización son significativamente más elevadas que en España:
| País | Sanción orientativa por transporte sin autorización |
|---|---|
| Francia | Hasta 15.000 € + posible confiscación del vehículo |
| Alemania | Hasta 20.000 € según la infracción |
| Países Bajos | Entre 5.000 y 10.000 € |
| España | 4.001 – 6.000 € + inmovilización |
Las sanciones en el extranjero deben pagarse generalmente en el acto o mediante garantía bancaria para poder continuar. Si el conductor no puede acreditar la autorización, el vehículo puede ser inmovilizado en territorio extranjero hasta que se satisfaga la sanción o se presente garantía.
Situaciones frecuentes que generan esta infracción
No siempre se trata de una evasión deliberada. Estas son las situaciones más habituales que derivan en infracción por falta de licencia comunitaria:
- Licencia caducada por falta de visado: la licencia comunitaria tiene validez de 5 años, pero requiere que las autorizaciones nacionales estén al día. Si estas caducan o no se visan, la licencia comunitaria pierde su soporte y puede quedar invalidada.
- Copia certificada no actualizada a bordo: la empresa tiene la licencia vigente pero no ha solicitado las copias certificadas para los vehículos nuevos o los que sustituyeron a los anteriores.
- Subcontratación sin verificación: una empresa española subcontrata el transporte internacional a otro transportista y no verifica que este dispone de licencia comunitaria vigente. Dependiendo de las circunstancias, el comitente puede incurrir también en responsabilidad.
- Vehículos ligeros sin licencia desde 2022: empresas con furgonetas de más de 2,5 t que hacían transporte internacional antes de 2022 sin licencia y no se adaptaron a la nueva obligación del Paquete de Movilidad I.
Cómo regularizar la situación
Si la empresa descubre que no tiene licencia comunitaria vigente o que las copias certificadas no están actualizadas, el proceso de regularización es el siguiente:
- Verificar el estado de las autorizaciones nacionales (MDP): si están caducadas, deben renovarse primero.
- Solicitar la licencia comunitaria (o su renovación) ante el órgano de transporte de la comunidad autónoma, aportando la documentación requerida.
- Una vez concedida la licencia, solicitar las copias certificadas para cada vehículo que realice transporte internacional.
- Asegurarse de que cada conductor lleva la copia certificada a bordo del vehículo durante el transporte internacional.
El plazo de tramitación varía según la comunidad autónoma, pero en la mayoría de los casos la resolución se obtiene en pocas semanas. Mientras tanto, no se debe realizar transporte internacional con vehículos sin la documentación en regla.