Normativa
El contrato de transporte de mercancías: obligaciones, responsabilidades y plazos según la LCTTM
📅 5 junio 2026 · ⏱ 10 min lectura
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El contrato de transporte de mercancías por carretera es el acuerdo por el que el porteador (transportista) se obliga a trasladar las mercancías de un lugar a otro a cambio de un precio, asumiendo la responsabilidad de su custodia desde que las recibe hasta que las entrega. En España, este contrato está regulado por la Ley 15/2009, de 11 de noviembre, del Contrato de Transporte Terrestre de Mercancías (LCTTM), que es la norma que debes conocer tanto si eres transportista como si eres cargador o empresa que contrata portes.

Ámbito de aplicación de la LCTTM

La LCTTM se aplica a todos los contratos de transporte terrestre de mercancías realizados en España, tanto por cuenta ajena como privado complementario. Para el transporte internacional, la norma de referencia es el Convenio CMR de Ginebra, aunque la LCTTM también resulta de aplicación supletoria en lo no regulado por el CMR.

La jerarquía normativa es clara: primero se aplican los Tratados internacionales vigentes en España, después el Derecho de la UE, y solo en lo no cubierto por estas normas entra en juego la LCTTM.

Las partes del contrato

Obligaciones del cargador

La LCTTM establece obligaciones concretas para el cargador (arts. 20-26):

Obligaciones del porteador

La responsabilidad del porteador: límites legales

En caso de pérdida o avería de la mercancía, la responsabilidad del porteador tiene un límite máximo establecido en el artículo 57 LCTTM: un tercio del IPREM diario por kilogramo de peso bruto perdido o averiado (aproximadamente 6,67 €/kg con los valores actuales del IPREM).

Este límite no se aplica cuando (art. 62 LCTTM):

Causas de exoneración del porteador

El artículo 48 LCTTM establece las causas por las que el porteador puede quedar exonerado de responsabilidad:

La carga de la prueba de estas circunstancias recae sobre el porteador.

Reservas y reclamaciones: plazos críticos

La LCTTM establece plazos muy estrictos para formular reservas y reclamaciones:

SituaciónPlazo
Pérdida o avería aparente (visible en el momento de la entrega)Reserva en el mismo acto de la entrega
Pérdida o avería no aparente (oculta)Reserva en los 7 días hábiles siguientes a la entrega
Reclamación por retrasoEn los 21 días siguientes a la puesta a disposición de la mercancía
⚠️ Sin reserva, sin reclamación
Si el destinatario recibe la mercancía sin formular reservas en los plazos indicados, la ley presume que la mercancía fue entregada en las condiciones descritas en la carta de porte. Esto significa que, salvo prueba en contrario muy difícil de aportar, el derecho a reclamar por los daños queda extinguido.

Condiciones Generales de Contratación de Transportes

Además de la LCTTM, en España existen las Condiciones Generales de Contratación de los Transportes de Mercancías por Carretera, aprobadas por la Orden FOM/1882/2012 y modificadas por el Real Decreto-ley 9/2026, de 14 de abril en materia de revisión de precios por variación del coste del combustible. Estas condiciones generales se aplican a falta de pacto expreso entre las partes y regulan aspectos como tiempos de espera, suplementos y revisiones de precio.

Las Juntas Arbitrales de Transporte

Para la resolución de conflictos derivados del contrato de transporte, la LCTTM promueve el uso de las Juntas Arbitrales del Transporte, que funcionan en todas las comunidades autónomas. Son un mecanismo ágil y económico de resolución de disputas: sus laudos tienen la misma fuerza ejecutiva que una sentencia judicial y el procedimiento es mucho más rápido que la vía judicial ordinaria. Son especialmente útiles para disputas sobre daños a la mercancía, impagos o incumplimientos de plazo.

💡 Consejo práctico
Documenta siempre el estado de la mercancía al recogerla y al entregarla. Fotografías con marca de tiempo son la mejor prueba en caso de disputas sobre daños. Anota cualquier irregularidad en la carta de porte antes de firmarla, tanto en la casilla de reservas del porteador al recoger como en la del destinatario al recibir. Una reserva bien formulada puede ser la diferencia entre una reclamación exitosa y una pérdida asumida.

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