Desde el 1 de julio de 2026, los vehículos ligeros de entre 2,5 y 3,5 toneladas de MMA que realicen transporte internacional de mercancías o cabotaje están sujetos al Reglamento (CE) 561/2006 sobre tiempos de conducción y descanso, y deben llevar instalado un tacógrafo inteligente de segunda generación (G2V2). Es uno de los cambios más importantes del Paquete de Movilidad I para las furgonetas profesionales.
A quién afecta exactamente
La obligación afecta a los vehículos que cumplan todos estos requisitos:
- MMA (masa máxima autorizada) superior a 2,5 toneladas e inferior o igual a 3,5 toneladas, incluyendo cualquier remolque o semirremolque que arrastren.
- Que realicen transporte internacional (con origen o destino en otro país) o cabotaje (transporte nacional realizado por una empresa de otro Estado miembro de la UE).
- Que el transporte sea por cuenta ajena (transporte público de mercancías).
Las furgonetas que realizan únicamente transporte nacional dentro de España no están obligadas a instalar tacógrafo por esta normativa ni a cumplir el Reglamento 561/2006 por esta vía, salvo que les sea aplicable por otra causa.
Qué obligaciones implica el Reglamento 561/2006 para las furgonetas
Las furgonetas afectadas deben cumplir las mismas normas de tiempos de conducción y descanso que los camiones pesados. Los límites principales son:
| Concepto | Límite |
|---|---|
| Conducción diaria máxima | 9 horas (ampliable a 10h un máximo de 2 veces/semana) |
| Pausa obligatoria | 45 minutos tras 4h 30min de conducción acumulada |
| Conducción semanal máxima | 56 horas |
| Conducción bisemanal máxima | 90 horas (en dos semanas consecutivas) |
| Descanso diario normal | Mínimo 11 horas consecutivas |
| Descanso diario reducido | Mínimo 9 horas (máximo 3 veces entre descansos semanales) |
| Descanso semanal normal | Mínimo 45 horas consecutivas |
El tacógrafo G2V2: qué es y cómo instalarlo
El tacógrafo inteligente de segunda generación (G2V2) es el modelo exigido para las furgonetas afectadas a partir del 1 de julio de 2026. Incorpora GPS integrado, sistema de comunicación DSRC para control remoto por parte de los agentes de inspección en carretera, y mayor protección antifraude que los modelos anteriores.
La instalación debe realizarse en un taller autorizado por la DGT. El proceso dura entre 2 y 4 horas e incluye la calibración del dispositivo y la emisión del certificado de instalación. El coste orientativo de instalación (dispositivo más mano de obra) oscila entre 700 y 1.500 euros.
Además del tacógrafo, cada conductor necesita una tarjeta de conductor individual, que se solicita en la Jefatura Provincial de Tráfico. El coste de la tarjeta es de entre 20 y 50 euros y su tramitación puede tardar varias semanas. Según el Ministerio de Transportes, la tarjeta de conductor puede obtenerse con permiso de conducción de clase B, sin necesidad del permiso C que se exige para los camiones.
¿El CAP es obligatorio para los conductores de furgoneta afectados?
No. El Ministerio de Transportes ha confirmado expresamente que la obligación de disponer de tacógrafo no implica la obligación de disponer del Certificado de Aptitud Profesional (CAP). El CAP es obligatorio para la conducción de vehículos que requieren permiso de conducción de categoría C o D. Los conductores de furgonetas (hasta 3,5 t) pueden seguir conduciendo con el permiso B sin necesidad de obtener el CAP.
Exenciones aplicables
El Reglamento 561/2006 prevé exenciones que también aplican a las furgonetas afectadas. Entre las más relevantes:
- Vehículos utilizados para transporte de correo como parte de un servicio universal.
- Vehículos de servicios de emergencia.
- Vehículos utilizados para operaciones de alcantarillado, protección frente a inundaciones y servicios similares.
- Vehículos en los que la conducción no constituye la actividad principal del conductor y que realizan transporte privado complementario por cuenta propia.
España, además de las exenciones del Reglamento 561/2006, tiene exenciones adicionales recogidas en el Real Decreto 640/2007. Cada caso debe analizarse individualmente, ya que la aplicación de las exenciones depende de las circunstancias concretas de cada operación.
Sanciones por incumplimiento
Las sanciones por no llevar tacógrafo instalado en una furgoneta obligada a ello o por incumplir los tiempos de conducción y descanso son las mismas que para los vehículos pesados, conforme a la LOTT:
- Circular sin tacógrafo instalado estando obligado: infracción muy grave, multa de entre 2.001 y 4.000 euros e inmovilización del vehículo.
- Incumplimiento de los tiempos de conducción: entre infracción leve (hasta 200 €) y muy grave (hasta 4.000 €) según la magnitud del exceso.
- Datos del tacógrafo no descargados en plazo (tarjeta de conductor cada 28 días, unidad del vehículo cada 90 días): infracción grave.
Preguntas frecuentes
¿Todas las furgonetas deben llevar tacógrafo desde julio de 2026?
No. La obligación afecta únicamente a las furgonetas con MMA superior a 2,5 toneladas e inferior o igual a 3,5 toneladas que realicen transporte internacional de mercancías o cabotaje. Las furgonetas que hacen únicamente transporte nacional dentro de España no están obligadas a instalar tacógrafo por esta normativa.
¿Qué tipo de tacógrafo necesita una furgoneta afectada?
Las furgonetas afectadas desde el 1 de julio de 2026 deben instalar un tacógrafo inteligente de segunda generación (G2V2). Este dispositivo incorpora GPS integrado y comunicación DSRC para control remoto. La instalación debe realizarse en un taller autorizado por la DGT y tiene un coste orientativo de entre 700 y 1.500 euros.
¿Las furgonetas con tacógrafo deben tener también el CAP?
No. El Ministerio de Transportes ha confirmado que la obligación de disponer de tacógrafo en furgonetas no implica la obligación de tener el CAP (Certificado de Aptitud Profesional). El CAP es obligatorio para vehículos que requieren permiso de conducción C o D. Los conductores de furgonetas pueden seguir operando con el permiso B.
¿Cuánto cuesta la tarjeta de conductor para furgonetas?
La tarjeta de conductor para usar el tacógrafo G2V2 se solicita en la Jefatura Provincial de Tráfico y tiene un coste de entre 20 y 50 euros. Su tramitación puede tardar varias semanas, por lo que conviene solicitarla con antelación. Según el Ministerio de Transportes, puede obtenerse con permiso de conducción de clase B, sin necesidad del permiso C.